En este mundo globalizado y en permanente cambio, el desafío de valerse de los propios recursos que uno genera produce cierto vértigo. Y si bien en nuestro camino de Aprender a emprender podemos encontrar muchas piedras, eso no debe ser un impedimento para decidirnos a intentarlo.

Uno es el impulsor de su propio destino y aprender a emprender es la oportunidad que nos da la vida para poner a prueba nuestra creatividad y autonomía. Por eso, tenemos que ser constantes y positivos.

Es necesario adquirir las herramientas adecuadas que nos permitan planificar y, entre ellas, la capacitación es esencial.

También es interesante saber hacer una evaluación que nos permita conocer adónde estamos posicionados.

Para ser realistas, es indispensable conocer nuestras fortalezas y debilidades, y las oportunidades y amenazas del entorno.

Podemos plantearnos que no necesariamente tenemos que comenzar solos y aliarnos a otras personas que tengan nuestra misma visión.

Esto implica horas de diálogo, consenso y el registro de las ideas que nos surjan, imprescindible para no redundar en aspectos ya discutidos del proyecto.

Estos primeros pasos de aprender a emprender, deben ser recorridos con paciencia, buen ánimo y buscando información de fuentes confiables. Porque con estos datos estamos en condiciones de sacar a relucir nuestro talento humano.

En esta época tenemos una ventaja: podemos reunir infinidad de datos en poco tiempo gracias a la tecnología, pero para no perdernos en ella debemos saber buscar y haber decidido qué investigar.

Asimismo, es una exigencia saber leer los signos de los tiempos, y con esto no quiero decir ser futurólogos o vaticinadores, sino expertos en mirar la realidad más allá de nuestras narices. ¿Para qué? Para decidir ofrecer el mejor producto o servicio adecuado para los futuros clientes, considerando nuestras fortalezas.

Poniendo en juego nuestro talento humano

Para Aprender a emprender, un punto importante es haber logrado:

  • Precisar que el producto responde a una necesidad.
  • Que el negocio garantice una recompensa al esfuerzo y riesgo asumidos, y una ganancia a los recursos invertidos,
  • Que el proyecto sea técnica y económicamente viable. 

De aquí en más el quid de la cuestión es: ser expertos en GESTIÓN. ¿Es Imposible? No para quien se prepara.

Nos seguimos leyendo…

Aprender a emprender poniendo en juego mi talento humano

Dipl. RRHH Edit L. Samalloa
Gestión del Talento Humano
Nora Raimondo & Asociadas

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin

Pin It on Pinterest

Share This
Ir arriba